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domingo, 25 de junio de 2017

El trompetista de jazz.- Rogelio Rodríguez Blanco

Reseña El trompetista de jazz.- Rogelio Rodríguez Blanco 

Editorial: Berenice
Año de edición: 2017
ISBN: 978-84-16750-22-1
Formato: Papel

Sinopsis:

En el Madrid de 1920, Elisa, una joven huérfana de madre y con un padrastro sin escrúpulos, entabla relación con un trompetista de jazz veinte años mayor que ella; un hombre atractivo, virtuoso, pero con un pasado oscuro. Tras un incidente con un policía, la pareja huye a Barcelona, donde disfrutan de una bucólica y pasajera estancia. Empujados por la ola de violencia que asola la capital catalana, logran trasladarse a París, faro de una vieja Europa que sutura con placeres mundanos las heridas de la Gran Guerra. Pero pronto resurge la terrible enfermedad que sufría el trompetista, lo que obliga a ingresarlo en el hospital Salpetriêre. Su momentánea recuperación y su éxito en locales de jazz de clientela libertina harán que ella viva días de desengaño y frustración, que no logra paliar la entrañable relación que mantiene con un joven y humilde pintor de la bohemia. 

Rogelio Rodríguez Blanco nos brinda una novela memorable, donde el azar, las circunstancias familiares y sociales en una época marcada por el conflicto bélico que acababa de concluir, el amor, la pérdida de la inocencia, la infidelidad, el dolor sin paliativos, la memoria palpitante, la intriga, la amistad y la irrupción del jazz, que dio sonido a otra forma de vida, conforman una conmovedora historia de ficción que bien pudo ser cierta. (Sinopsis extraída de: Editorial Berenice).

El autor:

Rogelio Rodríguez Blanco (Almería, 1954) es periodista y escritor de extensa trayectoria. Ha sido director del diario Ya (1993-1995), de la Agencia Colpisa-Vocento (1995-2008), de la revista Mas (1983-1990) y del Gabinete de Comunicación del Ministerio de Justicia (2009-2011). Asimismo, ha colaborado en distintos medios, impartido conferencias en varias universidades y es coautor de libros como Los cementerios, Las puertas de Madrid, Los parques de Madrid o Ese niño diferente. En la actualidad dedica todo su tiempo a la narrativa, una primitiva vocación, aparcada durante sus años de plena entrega al periodismo. (Biografía extraída de: Editorial Berenice).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog una reseña que me hace especial ilusión, pues cuando conocí la novela de la que os voy a hablar era todavía un proyecto. Su autor me pidió un informe de lectura sobre su obra, que ya es una realidad editorial. Hoy os hablo de El trompetista de jazz de Rogelio Rodríguez Blanco, una novela que nos traslada al París de 1920, una ciudad que anhela beberse la vida tras el drama vivido durante la primera Gran Guerra, y en el que una joven madrileña se verá sumergida en una historia de amor que no resultará como ella pensaba.

Madrid, años 20
Madrid, años 60; el cadáver de un anciano aparece en la casa de un pueblo madrileño, sin signos de violencia, junto a sus últimas voluntades. Cuando el juez Luis Campana acude al domicilio para el levantamiento del cuerpo, lo último que sospecha es que estas últimas voluntades y el cuadro de una joven desconocida darían un vuelco a su vida. Madrid, años 20. Elisa es una joven que, tras haber perdido a su madre y con una pésima relación con su padrastro, busca trabajo para poder abandonar una casa en la que la convivencia se ha convertido en un infierno para ella. Su búsqueda la llevará hasta el Conservatorio, donde conocerá a Julio Barbero, un profesor de música, seductor y misterioso, que hará que la vida de Elisa cambie para siempre. Desde Madrid a París, pasando por Barcelona, lo que para Elisa comienza siendo un sueño se irá convirtiendo en una realidad oscura, donde descubrirá que Barbero esconde una personalidad con sombras que pugnan por salir a la luz.


Barcelona, años 20

En El trompetista de jazz, Rogelio Rodríguez Blanco nos lleva de la mano a través de un viaje en el que el lector se sumerge en el París más convulso y vivo, incapaz de contener las ganas de resurgir de sus cenizas tras la Primera Guerra Mundial. Pero antes, hemos podido conocer a una joven, Elisa, que paga las consecuencias del desafortunado segundo matrimonio de su madre con un hombre sin escrúpulos que nunca la vio como una hija. En esta novela, que nos habla de la redención y de la obsesión, veremos como la protagonista, arrastrada por una situación que para ella se vuelve insostenible, conoce a Julio Barbero, quien se vuelve para ella no solo su tabla de salvación sino también alguien que la envuelve y la seduce con su experiencia vital, con sus aires de seductor canalla al que nada le importa y al que nada ni nadie parece poder dañar. Sin embargo, Barbero, tiene una cara oculta que pronto empezará a luchar por salir a la luz, una parte oscura que hará que Elisa se replantee si quiere pasar el resto de su vida junto a él.

Escrita bajo un estilo directo que Rogelio Rodríguez Blanco acompaña de una prosa cuidada, en El trompetista de jazz encontramos la figura de un narrador externo omnisciente que se expresa en tercera persona y que es quien nos proporciona toda la información relativa a los personajes, tanto objetiva como subjetiva, aunque en algunos momentos interviene un narrador interno, protagonista, que se expresa a través de la voz de alguno de los personajes, casi siempre Elisa, quien en este caso, nos proporcionará una información más subjetiva de algunos momentos, pues veremos las escenas a través de sus ojos. La novela comienza in extrema res, pues nos sitúa en 1960, para después volver atrás en el tiempo y llevarnos hasta 1920, momento en el que tienen lugar los acontecimientos que marcan la vida de Elisa y Barbero, para después volver a 1960, teniendo lugar estos saltos temporales a lo largo de los siete capítulos de larga extensión en los que está dividida la novela. Los flashbacks están más presentes en la trama que se desarrolla en 1960, mientras que en la que se desarrolla en 1920 son menos numerosos. Con unas buenas descripciones que se acompañan de unos diálogos bien llevados por el autor, El trompetista de jazz contiene unas escenas que trasladan al lector a cada uno de los escenarios donde se desarrollan.


París, años 20

Hospital Salpetriêre
En cuanto a los personajes, Rogelio Rodríguez Blanco consigue perfilarlos y dibujarlos muy bien dentro de la historia de El trompetista de jazz, creando unos protagonistas llenos de matices. Cuando conocemos a Elisa, es una joven que lucha por salir de una vida desgraciada a causa de un padrastro sin escrúpulos que, sin embargo, se ve seducida por Julio Barbero, un músico seductor que también tiene una personalidad manipuladora y compleja, llegando a ser oscura en muchas ocasiones. La relación que se establece entre Elisa y Barbero llega a ser tóxica en muchas ocasiones, pues el trompetista no es capaz de renunciar a la vida disoluta que París le brinda una vez se instalan en la capital francesa. Aunque Elisa no estará sola, pues conocerá a René, un joven pintor francés que se convertirá en su mayor apoyo. También Luigi Rosso será una persona importante en la vida de ambos protagonistas, aunque en ocasiones ni él mismo entienda su amistad con Barbero. En El trompetista de jazz vamos a encontrar una serie de personajes que se presentan ante el lector llenos de matices, que en ningún momento resultan planos.





El trompetista de jazz es una de esas novelas que llevan al lector de la mano a través de un momento de la historia convulso en el que sus protagonistas son testigos de ello mientras sus propias vidas saltan por los aires. 



sábado, 17 de junio de 2017

Los ritos de agua (Trilogía de la Ciudad blanca 2) .- Eva Gª Sáenz de Urturi

Reseña Los ritos del agua (Trilogía de la Ciudad Blanca 2) .- Eva Gª Sáenz de Urturi

Editorial: Planeta
Año de edición: 2017
ISBN: 978-84-08-16945-1
Formato: Papel

Sinopsis:

Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken, aparece asesinada. La mujer estaba embarazada y fue ejecutada según un ritual de hace 2600 años: quemada, colgada y sumergida en un caldero de la Edad del Bronce. 
1992. Unai y sus tres mejores amigos trabajan en la reconstrucción de un poblado cántabro. Allí conocen a una enigmática dibujante de cómics, a la que los cuatro consideran su primer amor. 

2016. Kraken debe detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria cuyas víctimas son personas que esperan un hijo. La subcomisaria Díaz de Salvatierra está embarazada, pero sobre la paternidad se cierne una duda de terribles consecuencias. Si Kraken es el padre, se convertirá en uno más de la lista de amenazados por los Ritos del Agua. (Sinopsis extraída de: Planeta de Libros).

La autora:

Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria) publicó en 2012 su primera novela, La saga de los longevos, que se convirtió en un fenómeno de ventas y fue traducido al inglés con una gran acogida tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En 2014 vio la luz la segunda entrega de la saga, Los hijos de Adán, y también la novela histórica Pasaje a Tahití. En 2016 publica El silencio de la ciudad blanca, un thriller apasionante ambientado en su ciudad natal, que ha supuesto un gran éxito de crítica y ventas en nuestro país y cuyos derechos de traducción ya han sido vendidos a Alemania e Italia y está en proceso de adaptación cinematográfica. Con El silencio de la ciudad blanca arranca una trilogía de la que Los ritos del agua es la segunda y esperada entrega. (Biografía extraída de: Planeta de Libros). 

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de Los ritos del agua de Eva Gª Sáenz de Urturi, la segunda novela de la Trilogía de la Ciudad Blanca, y que vuelve a reencontrar a los lectores con Kraken, Alba y demás personajes que ya nos conquistaron en El silencio de la ciudad blanca (cuya reseña podéis leer aquí) y que en esta segunda entrega vuelven a meternos de lleno en una historia adictiva, llena de misterio e intriga. Unai y su equipo se vuelven a ver inmersos en una trama donde el pasado reclama justicia a través de unos crímenes que vuelven a tener Vitoria como testigo.

Plaza de la Virgen Blanca (Vitoria)
En invierno de 2016, Ana Belén Liaño, una joven embarazada, aparece asesinada en un monte de Vitoria y todo apunta a que el asesino ha  seguido un antiguo ritual para el que se ha utilizado un caldero de 2600 años de antigüedad. Además, la víctima fue la primera novia de Unai, quien se encuentra convaleciente de las heridas sufridas durante la investigación de los asesinatos que sacudieron Vitoria meses atrás; sin embargo, el vínculo que le unió a la joven asesinada hará que Kraken se empeñe en formar parte del equipo que investigue el caso, lo que le llevará de vuelta al verano de 1992, año en el que conoció a Ana Belén. Sin embargo, ese verano, no solo Unai entabló relación con ella cuando trabajaba reconstruyendo un poblado cántabro, también el resto de chicos de su cuadrilla la conocieron y todos la consideran su primer amor. Y será ahora cuando todos ellos deberán recordar ese verano para tratar de detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria en un intento trastornado de impartir justicia contra personas que esperan un hijo.

Caldero de Cabárceno


Con Los ritos del agua, Eva Gª Sáenz de Urturi vuelve a sumergir a los lectores en una lectura adictiva y frenética, en la que no hay un minuto de descanso. Desde la primera página empiezas a sentir que no va a haber tregua para Unai en esta historia, por lo que para ti tampoco, y así es. Los ritos del agua es una historia mucho más personal, ya que el caso va a tocar más de cerca a Kraken desde el principio. En esta novela, además de la acción y la adrenalina, Eva Gª Sáenz de Urturi nos sumerge en una historia mucho más turbia, más sucia que en la anterior. Una historia en la que la manipulación y el cinismo alcanzan cotas insospechadas, en la que algunas personas son capaces de dejar de lado sus escrúpulos para conseguir aquello que quieren sin importarles las consecuencias que sus actos van a tener en la vida de otra persona; pero también nos habla de cómo todos nuestros actos tienen sus consecuencias, aunque no sea hoy ni mañana, en algún momento de nuestra vida nos encontraremos de frente con ellas, y hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones no seremos nosotros mismo los afectados, puede ser que sea un tercero quien tenga que pagar el precio de aquello que nosotros hicimos, o dejamos de hacer.

Escrita bajo un estilo directo que Eva Gª Sáenz de Urturi acompaña de una prosa adecuada y cuidada, Los ritos del agua sigue dos hilos temporales distintos, aunque relacionados entre sí, en los que a su vez encontramos dos voces narrativas distintas. Por una parte tenemos la trama que se desarrolla en la actualidad, en 2016, en la que encontramos un narrador interno protagonista que se expresa en primera persona a través de la voz de Unai, y donde los lectores vamos a establecer una relación más íntima con el narrador, pues toda la información que él nos proporciona es más subjetiva, más personal, ya que todo lo que nos llega es a través de sus ojos. Sin embargo, la trama que transcurre en el pasado, en el verano de 1992 concretamente, está narrada por un narrador externo omnisciente, que se expresa en tercera persona, y que es el encargado de trasladar a los lectores toda la información relativa a los personajes, tanto objetiva como subjetiva. Con unas magníficas descripciones de los escenarios donde se desarrolla la acción, capaces de trasladarnos a los montes vitorianos o a los escarpados acantilados cántabros, que se acompañan de unos diálogos ágiles y bien trabajados por la autora, Los ritos del agua contiene unas escenas en las que el lector se sumerge de lleno para vivirlas junto a los personajes.

Monte Dobra

En cuanto a los personajes, perfectamente dibujados y perfilados por Eva Gª Sáenz de Urturi, en Los ritos del agua nos reencontramos con Unai, Alba y muchos de los personajes que ya conocimos en El silencio de la ciudad blanca. Unai, convaleciente todavía de las heridas sufridas durante la investigación anterior, se enfrenta ahora a la muerte de la que fue su primera novia, lo que traerá a su presente hechos de su pasado que creía haber enterrado para siempre; ahora nos encontramos con un Kraken igual de luchador que antes pero algo más inseguro, tocado anímicamente y con necesidad de volver a encontrar su lugar. También volvemos a encontrarnos con Alba, quien no arrastra secuelas físicas pero sí psicológicas, y quien no sabe en qué punto se encuentra en su relación con Unai. Y si alguien ha tenido que madurar ha sido Estíbaliz, la compañera de Kraken, quien se ha convertido en un pilar en la vida de este, al igual que el Abuelo, fundamental en la vida del protagonista. Pero en esta novela no debemos dejar de lado los personajes nuevos que se nos presentan, quienes nos mostrarán algunas de las caras más oscuras del ser humano.

Plaza de los Fueros (Vitoria)

Sin ninguna duda, Los ritos del agua vuelve a conquistar al lector como ya lo hizo El silencia de la ciudad blanca. Eva Gª Sáenz de Urturi nos regala otra novela que te seduce desde la primera página y que es imposible soltar hasta la última. Imposible no estar deseando ya la salida de la tercera novela de la serie. 

Santa María de Toloño



sábado, 10 de junio de 2017

Mujeres excelentes.- Barbara Pym

Reseña Mujeres excelentes.- Barbara Pym

Editorial: Gatopardo Ediciones
Año de edición: 2016
ISBN: 978-84-945100-0-7
Formato: Papel

Sinopsis:

Mujeres excelentes está considerada una de las mejores novelas de Barbara Pym. Mildred Lathbury, la narradora, es una mujer soltera que vive en Londres y ocupa su tiempo en diversas tareas en la parroquia, en tomar el té con las amigas, en obras de caridad y en satisfacer las necesidades de los demás. Es inteligente y observadora, pero también tímida e insegura, en parte debido a su soltería, pues muchos querrían verla casada ya a sus treinta y pocos años. Además de sus buenos amigos, el vicario Julian Malory y su hermana Winifred, Mildred intimará con sus vecinos, los Napier, recién instalados en el piso de abajo de su casa. Conocerá también a Allegra, una viuda que se aloja en la parroquia, y a un sinfín de personajes más. Mildred se verá implicada en diversos asuntos de índole sentimental.
Con una extraordinaria y sutilísima ironía, Barbara Pym traza en Mujeres excelentes un espléndido retrato sobre la cotidiana realidad de unos personajes, cuyas vidas se debaten entre sus sentimientos y sus convencionalismos.

En 1977, en un artículo-encuesta en el suplemento cultural del Times, el crítico lord David Cecil y el poeta Philip Larkin afirmaron que la obra de Barbara Pym era una de las más importantes e influyentes de la literatura inglesa de la segunda mitad del siglo xx. (Sinopsis extraída de: Gatopardo Ediciones).

La autora:

Barbara Pym (1913-1980) nació en Oswestry, Shropshire. Se licenció en literatura inglesa en St. Hilda’s College, en Oxford. En la Segunda Guerra Mundial prestó servicio en el Cuerpo Auxiliar Femenino de la Armada británica. Posteriormente trabajó en el Instituto Internacional Africano de Londres. A lo largo de su vida escribió varias novelas, entre las que destacamos Mujeres excelentes (1952), Jane y Prudence (1953), Less than Angels (1955), Los hombres de Wilmet (1958), No Fond Return of Love (1961), Murió la dulce paloma (1978) y A Few Green Leaves (1980). Tras su muerte, en 1980, se publicó su diario, A Very Private Eye (1985).

Junto con Elizabeth Taylor está considerada una de las escritoras inglesas más importantes de la segunda mitad del siglo xx. (Biografía extraída de: Gatopardo Ediciones). 

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela que terminé hace unas semanas y que me llevó a descubrir una historia en la que lo cotidiano puede estar lleno de situaciones extraordinarias. Se trata de Mujeres excelentes de Barbara Pym, editada por Gatopardo Ediciones, a quienes agradezco el envío de un ejemplar para su lectura y reseña; una novela en la que los lectores no podremos evitar sentir un cariño especial por su protagonista, una mujer que, pese a estar condicionada por la sociedad en la que vive, no puede evitar cuestionarse algunas cosas.

Mujeres excelentes nos presenta a Mildred Lathbury, una joven inglesa soltera que vive en Londres, y que divide su tiempo entre su trabajo con los más necesitados, sus tareas en la parroquia y tomar el té con sus amigas; sin embargo, algo cambia cuando los Napier se mudan al piso de abajo de su casa. Mildred, reticente al principio a entablar relación con sus nuevos vecinos, pronto se verá seducida por una forma de vida totalmente diferente a la suya. Sin embargo, no solo la llegada de los Napier alterará la vida de Mildred, también la aparición de Allegra, una viuda que se instala en la casa parroquial, llevarán a la joven a verse involucrada en diversos asuntos de índole sentimental y replantearse toda su vida.



Esta es la primera novela que leo de Barbara Pym, y la verdad es que me ha dejado muy buenas sensaciones. A priori, puede parecer que Mujeres excelentes tiene un argumento muy sencillo, incluso habría quien diría que simple, pero en realidad, nada más lejos de la realidad. La autora consigue llevar esa aparente sencillez mucho más allá gracias a un gran manejo de una ironía sutil, con la que logra lanzar feroces críticas a la sociedad de la época, plagada de convencionalismos, implacable sobre todo con las mujeres, sometidas a la dura mirada de todos aquellos que las rodeaban, impacientes por criticar cada paso dado: mal si llegada a los treinta no te has casado, mal si estando casada intentas mantener una parcela de independencia… De ahí el hecho de que en cada uno de los pasos que van dando algunas de las mujeres que aparecen en esta novela, estén encaminados a ser “mujeres excelentes”, pero siempre hacia el concepto que tiene de excelencia la sociedad que las rodea, no el que ellas mismas se pueden plantear en algún momento.

Escrita bajo un estilo directo que Barbara Pym acompaña de una prosa cuidada y elegante, en Mujeres excelentes encontramos la figura de un narrador interno protagonista, y que se expresa en primera persona a través de la voz de Mildred, siendo a través de sus ojos como los lectores vamos a conocer todo lo que acontece en la novela, por lo que nuestra visión de la historia va a ser más subjetiva, ya que las sensaciones y sentimientos de la propia Mildred nos van a condicionar, aunque por otra parte, esta forma narrativa es más cercana, más íntima y nos crea más vínculo con la protagonista. Narrada en un hilo temporal lineal, no vamos a encontrar demasiados saltos temporales a lo largo de la historia, solo unos pocos flashbacks que aportan información necesaria para el momento actual de la trama. Con unas buenas descripciones que permiten al lector situarse en cada uno de los escenarios en los que transcurre la acción, y unos diálogos muy bien llevados por la autora, en los que podremos percibir en muchas ocasiones esa fina ironía que he comentado antes, encontramos unas escenas capaces de trasladarnos a ese Londres de posguerra plagado de convencionalismos.



Pero si hay algo capaz de conquistar al lector en Mujeres excelentes son sus personajes. Barbara Pym logra que cada uno de ellos sea capaz de plasmar su propia personalidad en las páginas de la novela. Imposible no empezar por Mildred, la protagonista, cuya personalidad nos ve conquistando poco a poco. A pesar de ser una mujer tímida, y cuya soltería pasados los treinta le pesa en ocasiones (más por la sociedad que la rodea que por ella misma, que la lleva muy bien, todo sea dicho), no puede evitar ser crítica con aquello que considera injusto, aunque tampoco puede evitar que los convencionalismos bajo los que se ha criado la influyan sobremanera. El matrimonio formado por Rock y Helena Napier supondrá un cambio de aires en la vida de Mildred, un choque entre su forma convencional de pensar y sus ganas de vivir cosas nuevas. Junto a los Napier, Mildred conoce a Everard Bone, un hombre con un carácter tosco que la desconcierta y con el que nunca sabe cómo debe comportarse. Y desde luego, no me puedo olvidar de los Malory, el vicario Julian y su hermana Winifred, quien ha renunciado a su propia vida para asistir a su hermano.




Mujeres excelentes descubre a los lectores, a través de la fina ironía utilizada por Barbara Pym, como las mujeres no solo han de ser excelentes, sino que han de mostrarlo a la sociedad que las rodea. Como en la balanza que todos debemos equilibrar en nuestras vidas, la de las mujeres excelentes siempre ha de inclinarse hacia lo que deben y no hacia lo que quieren. 


jueves, 1 de junio de 2017

Largo invierno en París.- Juan Vilches

Reseña Largo invierno en París.- Juan Vilches

Editorial: Ediciones B
Año de edición: 2017
ISBN: 978-84-666-6150-8
Formato: Papel

Sinopsis:

Una historia llena de drama y amor, lujo e intriga, en la Francia de la ocupación nazi.

París, invierno de 1943. La Ciudad de la Luz se ha convertido en la ciudad de las sombras. París vive un largo y frío invierno que parece no tener fin. En sus calles y bulevares, antes alegres y bulliciosos, proliferan los uniformes alemanes, los controles de la policía y las redadas de la Gestapo. La ocupación ha convertido a París en una ciudad triste y silenciosa, pero repleta de cabarets y prostíbulos destinados al recreo y entretenimiento del invasor. Solo los colaboracionistas, los conocidos collabos, parecen disfrutar de la presencia alemana en sus calles, como si nada hubiese ocurrido.


En una lujosa habitación del hotel Ritz, una carismática diseñadora de alta costura, aburrida y cansada de presenciar tanta miseria y tanto dolor, decide poner fin a la guerra. (Sinopsis extraída de: Ediciones B).

El autor:

Juan Vilches es doctor en Derecho, profesor universitario y abogado en ejercicio. Autor de tres libros y de medio centenar de artículos, ha sido profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad de Alcalá de Henares y del Centro de Estudios Universitarios Luis Vives. En la actualidad imparte la docencia en la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Su primera novela, La calle del olvido,  resultó finalista del Premio de Novela Fernando Lara del año 2007, mientras que la segunda, Te prometo un imperio, fue galardonada con el Premio de Novela Histórica Ciudad de Cartagena en 2013. (Biografía extraída de: Ediciones B).

Mi reseña:


Hoy os traigo al blog la reseña de una novela que he disfrutado enormemente desde la primera página y que, pese a su larga extensión, se me ha hecho corta. Hoy os hablo de Largo invierno en París de Juan Vilches, cuyo ejemplar para lectura y reseña me proporcionó Ediciones B, a quienes desde aquí agradezco el envío. Es esta una novela que traslada al lector hasta una ciudad no solo ocupada por los nazis, sino que también seremos testigos de cómo muchos franceses se resistían a perder su identidad, así de cómo mientras la gran mayoría sufría los horrores de la ocupación una minoría vivía como si más allá de su puerta no ocurriera nada.

Ocupación nazi en París
Largo invierno en París nos traslada a la capital francesa en 1943, en plena ocupación nazi. En medio de todo el caos que la Segunda Guerra Mundial y la ocupación representan para la que hasta ahora ha sido la Ciudad de la Luz, intentan sobrevivir sus ciudadanos. Sin embargo, una parte de estos parecen disfrutar de unos beneficios que no todos pueden alcanzar; son los collabos, los colaboracionistas franceses que siguen viviendo como si nada ocurriese. Desde una suite de lujo del hotel Ritz, una famosa diseñadora de moda, aferrada a su antigua vida y decidida a no perder más de lo que ya ha dejado por el camino, decide poner en marcha un plan para terminar con la guerra, aunque puede no ser tan sencillo como ella piensa.



Desde que vi la portada de Largo invierno en París supe que la novela de Juan Vilches me iba a conquistar, y así ha sido. Como ya sabéis, soy una gran aficionada a la novela histórica y cuando esta está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, no me suelo resistir. Desde la primera página te trasladas a ese París oscuro y triste, que ha perdido toda su luz, toda su alegría. Una ciudad en la que sus ciudadanos han aprendido a andar por las calles mirando al suelo y con paso rápido, en las que las largas horas en las colas para conseguir algún alimento con las cartillas de racionamiento son algo habitual y tras las que no resulta extraño volver a casa con las manos vacías. Y sin embargo, en ese mismo París gris y triste hay otra realidad, que solo viven los nazis y unos pocos franceses, los llamados collabos, ciudadanos franceses colaboracionistas que no dudan en denunciar a sus propios compatriotas con tal de vivir rodeados de privilegios, de ocupar casas donde antes vivían familias judías, que tras ser delatadas, eran deportadas a campos de concentración. Pero también seremos testigos de que muchos ciudadanos no podrán quedarse cruzados de brazos ante tanta muerte y destrucción, jugándose su propia vida para salvar la de otros.
  
Republicanos españoles en la liberación
de París
Escrita bajo un estilo directo que Juan Vilches acompaña de una prosa cuidada, en Largo invierno en París encontramos la figura de un narrador omnisciente que se expresa en tercera persona y que es el encargado de trasladar al lector toda la información relativa a los personajes, tanto subjetiva como objetiva. La novela se encuentra dividida en cuatro partes diferenciadas que se centran en cuatro personajes diferentes, todos ellos relacionados entre sí, ya que la historia, pese a esto, sigue un hilo temporal lineal pese a que contenga algunos flashbacks que nos aclaran hechos ocurridos en el pasado y que tienen importancia en el presente de los personajes. Con unas descripciones muy bien trabajadas, que nos permiten a los lectores trasladarnos a cada uno de los escenarios en los que se desarrolla la acción, y que se acompañan de unos diálogos ágiles en los que los personajes adquieren todo el protagonismo, Juan Vilches construye unas escenas muy vívidas. Largo invierno en París contiene una trama que va descubriendo poco a poco ante el lector una ciudad que vive subyugada, con un giro final inesperado que hace que hasta la última página no queramos despegarnos de una novela que incluso se hace corta.

Pirineos


En lo referente a los personajes, Juan Vilches consigue perfilar y dibujar a todos los personajes que pasan por las páginas de Largo invierno en París de forma perfecta. Conocemos a Jeff Urquiza, el protagonista masculino, un bon vivant que disfruta de cada minuto que su vida disoluta en París le brinda, aprovechando su salvoconducto como corresponsal en la ciudad; Jeff se intenta mover entre dos aguas, manteniendo una buena relación con los nazis pero sin llegar a colaborar con ellos. Sin embargo, llegará un momento en el que no podrá mantener esa postura neutral durante demasiado tiempo. Pero en esta novela los personajes femeninos tienen también una gran importancia, pues conocemos a Gabrielle Chantal, una famosa diseñadora francesa que se resiste a cambiar su lujosa vida y perder el brillo que la acompaña allá donde va, una mujer que se ha hecho a sí misma y que huye de sus orígenes humildes pese a no poder olvidarlos, fuerte pero al mismo tiempo tremendamente vulnerable, que teme a la soledad. Junto a ella conocemos a Daniela, su joven secretaria y modelo favorita antes de la guerra, una mujer que esconde grandes secretos. Pero a través de las páginas de Largo invierno en París también veremos desfilar personajes históricos reales, como Mussolini y Clara Petacci, o Francisco Franco y Carmen Polo, que en esta novela veremos de una forma diferente, y he de confesar que algunas de las escenas protagonizadas por Franco y esposa me han llegado a hacer gracia porque, menudo matrimonio.




Llegado este punto, solo puedo recomendaros encarecidamente la lectura de Largo invierno en París. Esta ha sido la primera novela que leo de Juan Vilches, pero desde ya os digo que no va a ser la última, pues ya tengo añadidas las anteriores a mi lista de lecturas y estaré atenta a la siguiente, que espero no tarde tanto como tardó en pasar el largo invierno en París. 


domingo, 28 de mayo de 2017

Patricia Brent, solterona.- Herbert George Jenkins

Reseña Patricia Brent, solterona.- Herbert George Jenkins

Editorial: dÉpoca Editorial
Año de edición: 2016
ISBN: 978-84-666-6039-6
Formato: Papel

Sinopsis:


Nos encontramos en Londres durante la Primera Guerra Mundial. La joven Patricia Brent trabaja como secretaria de un político y se aloja en Galvin House, una casa de huéspedes en la que reside junto a una diversidad de singulares inquilinos con los que comparte cena cada noche. Un buen día la joven escucha una conversación entre dos chismosas de la pensión, en la que «lamentan» que no tenga pretendientes. Sintiéndose humillada, en un momento de ira la joven anuncia que ha recibido una invitación de su prometido para cenar al día siguiente en un restaurante. Nada extraño, si no fuera porque no existe tal prometido, ni espera tenerlo en un futuro cercano. Pensando en la puesta en escena de su mentira, Patricia acude sola a la falsa cita en el restaurante. Sin embargo, se da cuenta de que se ha metido en un buen lío al comprobar que varios de los huéspedes la han seguido con el claro objetivo de espiarla. Así da comienzo Patricia Brent, solterona (1918), una hilarante comedia de enredo que narra las complicaciones derivadas del irreflexivo acto de Patricia. (Sinopsis extraída de: dÉpoca Editorial).

El autor:


Herbert G. Jenkins (1876-1923)
Escritor y editor inglés reconocido principalmente por sus novelas humorísticas, entre las que destacan «Patricia Brent, solterona» (1918) y «Bindle: Some Chapters in the Life of Joseph Bindle» (1916).
Otro personaje marcó también su trayectoria como autor: Malcolm Sage, un agente de la inteligencia británica durante la Primera Guerra Mundial que,
reconvertido en detective, desempeñará labores de investigación.

Jenkins demostró buena mano para escribir historias con sentido del humor, pero también para reconocerlas; no en vano fue el editor de P. G. Wodehouse, uno de los maestros de este género que nos ha dejado personajes inolvidables como Bertie Wooster y su particular mayordomo, Jeeves. (Biografía extraída de: dÉpoca Editorial).

Mi reseña:

Esta semana os traigo al blog la reseña de una novela que terminé hace unas semanas y que, aún siendo algo diferente a lo que he leído anteriormente de dÉpoca Editorial, me ha proporcionado grandes momentos de lectura. Se trata de Patricia Brent, solterona de Herbert George Jenkins, una comedia de enredo que nos traslada a Londres durante la Primera Guerra Mundial y cuya protagonista se verá metida en un lío del que no sabrá cómo salir cuando lo que comienza siendo una pequeña mentira comienza a crecer irremediablemente.

Londres
En Patricia Brent, solterona nos encontramos en Londres durante la Primera Guerra Mundial. En estos años convulsos la joven Patricia Brent mantiene una vida estable y apacible dentro de lo posible trabajando como secretaria de un político y viviendo en una casa de huéspedes junto a otros inquilinos. Cuando, un día, Patricia escucha de forma involuntaria que dos mujeres que comparten pensión con ella se “lamentan” de la soltería de la joven y de su falta de pretendientes, decide mentir a todos aquellos que la quieran escuchar fingiendo estar prometida y anuncia una próxima cena con él en un restaurante. Para hacer la mentira más creíble, Patricia decide acudir al día siguiente sola a la cena; sin embargo, con lo que no cuenta es con darse de bruces con algunos de los huéspedes, que la han seguido para espiarla, en el restaurante. A partir de este momento, Patricia debe poner en marcha un plan para mantener su mentira que ni ella misma sabe hasta dónde la llevará.



Esta novela de Herbert George Jenkins es una novela donde la comedia está presente desde la primera página, pero siempre desde una perspectiva elegante, un humor inglés de enredo que siempre consigue sacar una sonrisa al lector, como poco. Pero además, Patricia Brent, solterona también contiene mucha crítica hacia una sociedad machista, en la que una mujer no podía mantenerse por sí misma; en la que una mujer, si llegada cierta edad no estaba casada y por lo tanto respaldada por un buen matrimonio con el que presentarse ante la sociedad, iba perdiendo valía, siendo tratada más como una mercancía que como un persona. De hecho, es muy significativo cómo las dos huéspedes chismosas que provocan la reacción de Patricia lo que hacen es “lamentarse” de que, siendo una chica que está bien físicamente y que también es inteligente no tenga ningún pretendiente ni planes de matrimonio. En esta novela donde a la protagonista, una pequeña mentira con la que intenta acallar esos rumores la va a llevar a meterse en unos líos que ni ella misma se imagina, nos trasladamos a un Londres que, pese a estar en guerra, todavía no sufre los azotes del combate y mantiene un ritmo normal, y en el que las clases sociales siguen marcando el ritmo de la sociedad.

Escrita bajo un estilo directo y acompañado de la prosa elegante de Herbert George Jenkins, en Patricia Brent, solterona encontramos la figura de un narrador omnisciente que se expresa en tercera persona y que proporciona al lector toda la información que afecta a los personajes, tanto subjetiva como objetiva; de hecho, estamos ante un narrador que se introduce en la historia, que todavía conserva parte de esa subjetividad propia del omnisciente del siglo XIX y que en la actual ha ido perdiendo este tipo de narrador para ganar en objetividad. Con unas escenas realmente divertidas y con una muy buena visibilidad que meten de lleno al lector en la historia, en estas encontramos unas descripciones vívidas que nos trasladan a ese Londres de principio de siglo XX, elegante y dónde las apariencias lo son todo para una sociedad que no se puede permitir perder los últimos vestigios de lo que fue; y a esto se le suman unos diálogos realmente buenos, brillantes en ocasiones, plagados de ironía. La novela se desarrolla en un hilo temporal lineal y contiene pocos saltos temporales que alteren este desarrollo. Como he comentado al principio, Patricia Brent, solterona es una comedia de enredo realmente divertida cuya trama comienza con esa mentira con la que la protagonista pretende acallar los chismes sobre su soltería en la casa de huéspedes en la que vive y con la que, sin embargo, se verá envuelta en situaciones cada vez más rocambolescas que harán las delicias del lector.



En cuanto a los personajes, he de reconocer que no he conseguido tenerle manía a ninguno de los creados por Herbert George Jenkins por muy chismosos y criticones que hayan llegado a ser, y es que el autor dibuja y perfila a la perfección a todos los personajes que van apareciendo a lo largo de la novela. Su protagonista, Patricia, se muestra como una mujer fuerte e independiente, que en ocasiones llega a rozar la terquedad con tal de no dar su brazo a torcer, pues es capaz de defender su soltería hasta límites insospechados, incluso por encima de lo que puede llegar a ser lógico. Lord Bowen, el protagonista masculino, es un joven que sabe muy bien lo que quiere y no duda en luchar por ello, incluso aunque la propia Patricia le lleve la contraria. Pero hay dos personajes que han conseguido caerme especialmente bien, y son Lady Tanagra, hermana de Bowen, y el señor Triggs, un anciano con el que Patricia mantiene una relación especial y que se convierte, junto a Tanagra, en su mayor consejero. En líneas generales, creo que gran parte del disfrute de Patricia Brent, solterona es gracias a sus personajes, que a lo largo de las páginas nos van brindando momentos memorables a los lectores.

Hyde Park

Patricia Brent, solterona es una de esas novelas gracias a la cual los lectores pasamos ratos de lectura realmente agradables cuando abrimos la tapa de un libro. Una comedia de enredo con la que se disfruta de principio a fin.  


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