UA-47860825-1 Los libros de Dánae: El día que se perdió la cordura.- Javier Castillo ranktrackr.net

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lunes, 5 de enero de 2015

El día que se perdió la cordura.- Javier Castillo

Reseña El día que se perdió la cordura.- Javier Castillo

Sinopsis:

En el centro de Boston, a las 12 de la mañana de un 24 de diciembre, un hombre camina desnudo con la cabeza decapitada de una joven. El Dr. Jenkins, director del centro psiquiátrico de la ciudad, y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI, se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas, su concepción de la cordura, y que viajará atrás 17 años hasta unos eventos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake. (Sinopsis extraída de: http://www.amazon.es).

El autor:

El autor tenía 26 años cuando terminó de escribir "El día que se perdió la cordura" y es su primer libro. El libro ha sido elaborado en un año y medio. Unos tres meses para definir la trama, otros tres meses para la preparación de la voz de los narradores y un año de escritura. El libro está lleno de comparaciones entre opuestos. Amor y odio, apego y lejanía, felicidad y tristeza. (Información extraída de "Curiosidades del libro" incluida en la novela). 

Mi reseña:

Hoy os traigo al blog, para empezar la semana, la reseña de la primera novela que concluyo en 2015. Recién terminada ayer por la noche, "El día que se perdió la cordura" de Javier Castillo (al que agradezco que me hiciera llegar su libro en formato digital y depositara en mí su confianza para realizar una reseña del mismo) me ha parecido un libro interesante, entretenido y también bastante sorprendente pero que se queda algo corto en cuanto a desarrollo. 

Boston (Estados Unidos)
En "El día que se perdió la cordura" el día 24 de diciembre de 2013, un día de aparente tranquilidad se convierte en un auténtico caos cuando aparece en pleno centro de Boston un hombre completamente desnudo portando en una mano la cabeza decapitada de una mujer joven. El hombre va sembrando el pánico allá por donde pasa hasta que es detenido por la policía y llevado al centro psiquiátrico de la ciudad, donde será puesto bajo la supervisión del Dr. Jenkins, quien contará con la ayuda de la especialista en perfiles del FBI Stella Hyden. En un principio el silencio de "el decapitador" , nombre con el que han bautizado al asesino, es total y su identificación resulta prácticamente imposible. Sin embargo, la llegada de una misteriosa caja al centro, que desatará una nueva y terrible desgracia hará que la agente Hyden tenga que tomar las riendas de la investigación, precisamente lo que el sujeto quiere, pues de esta manera puede comenzar el viaje que llevará a los tres a retroceder en el tiempo, concretamente hasta unos acontecimientos que ocurrieron diecisiete años antes y que fueron el desencadenante de lo que está ocurriendo en la actualidad. 

Salt Lake City (Estados Unidos)
En esta novela se refleja, aparte de lo que destaca ya Javier Castillo en su propios comentarios al final del libro como puede ser el amor y el odio, o la tristeza y la alegría, el hecho de que en la vida de una familia normal se cruce, de forma fortuita, una mente perturbada, puede llevar al traste toda existencia. Una persona que lleva a la realidad sus delirios, arrastrando además con ella a más personas, convirtiendo a una comunidad que era aparentemente normal, en un grupo de perturbados manipulados. Trata el fino hilo que separa la cordura de la locura, sin dejar muy claro en que momento se rompe la barrera que las separa o si una puede, durante un tiempo, solapar a otra. "En "El día que se perdió la cordura" muchas veces las cosas no son lo que parecen y, puede que los cuerdos guarden en su interior la locura mientras que los locos pueden estar más cuerdos de lo que pueda parecer.  

La novela está escrita con un estilo diferente y bastante dinámico. El autor utiliza una prosa directa, sin pretensiones, aunque es cierto que hay algunos fallos ortográficos y palabras que se ha colado donde no deben (por lo menos en la edición digital, que es la que yo he leído, desconozco si esto ocurre también en la versión en papel) y que no vendría mal corregir en próximas ediciones. En "El día que se perdió la locura" el autor recurre a dos tipos de figura narrativa, dentro de las tres voces que nos van contando la historia, pues mientras que nos encontramos con dos voces en primera persona como son Jacob y Steven, que nos aportan su propia versión de los acontecimientos como narradores protagonistas, después hay un narrador omnisciente que nos narra los hechos que van teniendo lugar durante la historia de "el decapitador" así como los hechos que acontecieron diecisiete años antes. Aunque, a priori, estos cambios de figura narrativa puedan hacer pensar al lector que se va a marear, lo cierto es que son una buena idea, pues aportan agilidad a la lectura; sin embargo, cuando se comienzan a leer los primeros capítulos cuesta un poco identificar que historia estás leyendo, aunque esto sólo pasa con las que están narradas en primera persona, ya que el autor no identifica de ninguna manera al personaje que habla y esto dificulta, hasta que no estás más avanzado en el libro, saber quien está hablando en ese momento. Por otra parte, los saltos en el tiempo son numerosos, y nos movemos en más de dos hilos temporales, aunque el hecho de que cada capítulo comience con el lugar y la fecha en la que van a tener lugar los acontecimientos ayuda bastante a situarse en la lectura, pero lo cierto es que pasan demasiadas páginas entre la misma historia y hay que volver a situarse en la trama lo que al principio, descoloca un poco en la lectura. En cuanto a la trama, aunque está bien hilada y bien resuelta llegando a un final que deja posibilidades abiertas a una continuación, lo cierto es que le falta desarrollo en muchos aspectos, algunas partes se quedan cortas y se resuelven de forma precipitada. 



En lo referente a los personajes, quizás esta es la parte en la que más cojea la novela, pues no todos los personajes se encuentran lo bien perfilados que deberían. En mi opinión, el personaje más dibujado y mejor encuadrado en la historia es Jacob, que además va mostrando una evolución más sorprendente y es el que mejor se adapta a la trama del libro. Sin embargo, el resto de personajes que conforman "El día que se perdió la cordura" están más diluidos dentro de la historia; en mi opinión, el personaje que se muestra más flojo en toda la novela es Stella Hyden, que como personaje principal debería tener más garra, más fuerza y sin embargo, una mujer que se supone es especialista en perfiles psicológicos del FBI se muestra insegura, dubitativa... Un comportamiento que no resulta creíble en alguien que ha sido asignada a un caso tremendamente complejo, que se supone ha de realizar el perfil psicológico del supuesto psicópata asesino y por lo tanto ha de estar preparada para responder de forma profesional ante cualquier situación. También con el personaje de Steven surgen dudas pues no se entiende porque actúa como actúa. Quizás el hecho de que todo se resuelva al final de la novela, al mismo tiempo, ancla de alguna manera el buen desarrollo de los personajes, que quedan supeditados al desarrollo de la trama, quedando su comportamiento casi incomprensible en algunos casos para el lector hasta llegar a los capítulos finales, donde las piezas empiezan a encajar de forma más comprensible. 



"El día que se perdió la cordura" es una lectura amena, un enfoque diferente de lo que podría considerarse thriller de acción y psicológico. Es un buen debut de su autor, Javier Castillo que por supuesto, tiene todavía puntos por pulir y mejorar pero al que en mi opinión, vale la pena seguirle la pista en futuras publicaciones. 


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